Transesterificación

DEL ACEITE VIRGEN A UN COMBUSTIBLE DE ALTA TECNOLOGÍA

Acerca del biodiésel

Dada su estructura molecular, los aceites vírgenes no se pueden emplear como carburantes en los motores diésel de serie. Tanto las grasas de origen vegetal como las de origen animal se componen de triglicéridos, es decir, de ésteres de la glicerina, un alcohol trivalente, con tres ácidos grasos cada uno.


Si se reemplaza la glicerina por metanol, el aceite viscoso que teníamos al principio se convierte en un combustible con unas excelentes propiedades de flujo: el biodiésel.




Para ello basta con una simple reacción química (denominada «transesterificación») con metanol y una pequeña cantidad de catalizador alcalino. Los catalizadores más eficaces, producidos por Evonik, son el metilato de sodio en una solución al 30 por ciento en metanol (NM 30) y el metilato de potasio en una solución al 32 por ciento en metanol (KM 32).




Además del biodiésel, que es el producto principal, del proceso de transesterificación también se obtiene glicerina, la cual puede volver a utilizarse.

Requisitos de las materias primas

Aceites (triglicéridos):

Como máx., un 1 % de ácidos grasos libres al usar el NM 30, preferiblemente un 0,1 %

 

Como máx., un 3 % de ácidos grasos libres al usar el KM 32 o > 1 %

 

Como máx., un 0,3 % de agua, preferiblemente un 0,1 %

Metanol:

Un 0,1 % de agua